
Este
año tuvimos dos novedades en el club, y fueron parte del equipo, dos novedades
completamente opuestas, por un lado la experiencia y por el otro lado la
promesa. El resto son viejos conocidos tanto en el club como en los torneos.
En
el primer tablero, no nos podemos quejar de jugador. José M. Palomo fue el encargado de enfrentarse contra los más duros
de todos los equipos en los 5 encuentros que disputó. En todos estos
encuentros, solo hubo una persona capaz de ganarle, ni más ni menos que Miguel Ángel
González de Danubio A. Siendo ese también el único encuentro que perdimos.
Nervios, falta de confianza o a saber qué hicieron que se le escapasé una
partida muy luchada y muy iguala. Lástima… Por el resto de encuentros, fue
victoria tras victoria, hasta la última partida que se le volvió a atascar y no
pudo pasar de las tablas. Sabemos que esto solo es la punta de lo que es capaz
y sobre todo, nos alegramos de tenerle de vuelta en los tableros. Siempre está
bien reenganchar a grandes personas y jugadores como él.
Nuestro
segundo jugador es el gran Aritz Morante,
persona que no necesita presentación porque es de sobra conocido. Jugó todas menos
una de las partidas. En varias ocasiones le tocó ir de primer tablero,
enfrentándose contra grandes jugadores ronda tras ronda. El 50% de los puntos
no está nada mal, pero el año que viene sin duda conseguirá más. Es una persona
que no deja de superarse y de crecer y hacernos crecer con él. Sin duda aún
tiene mucho que dar y estamos encantados de que lo haga con nosotros. Personas
como él hacen falta en todos los equipos. Gran persona, luchadora hasta el
final, con un gran talento y gran corazón, ¿qué más se puede pedir? Que nos
siga trayendo muchos títulos.
Seguido
teníamos al maestro Diego Sanz. No
tiene título aún, pero sin duda capacidad para conseguirlo sí que tiene. Sabía
que el equipo necesitaba que fuese y fue hasta enfermo, sin decir nada a nadie
y sin quejarse lo más mínimo. Se le escaparon varias partidas que sabemos que
podría ganar por calidad y talento, pero aún nos queda mucha experiencia por
conseguir. Vas por el buen camino, sin duda. Buen trabajo.
Nuestro
siguiente talento es Rodrigo de las
Heras. Lamentablemente no pudimos contar con él en todas las rondas que nos
hubiera gustado, porque de sobra conocemos su talento siempre es un placer
tenerlo cerca. Solo cayó derrotado en una única ronda, en la única también que perdió
el equipo. De todas formas nadie tiene duda de lo luchador que es y lo de bien
que ha venido al equipo. Su regularidad hace que sea un valor seguro.
El
viejoven del equipo, un joven mayor
en comparación con los jóvenes del equipo pero que aún no es “viejo”: Iurgi Velasco. Otro valor seguro al
igual que Rodri. Solo fue derrotado en un encuentro que solo conseguimos
finalizar en empate. Su madurez y experiencia le hacen un jugador indispensable
en el primer equipo, además su compromiso hace que sea una fácil decisión. Lástima,
el pleno quedó tan tan cerca… A pesar de todo, gran torneo, gran actuación,
felicidades.
Nuestra
joven promesa, Hugo Pelegrín,
también formó parte del equipo que ha hecho historia en el club. Sin duda, no
fue su torneo, este nivel de jugadores, esta exigencia, supuso gran estrés y
nervios que el jugador afrontó sin mucho acierto en diferentes partidas. De
todas formas logró la mitad de los puntos en una categoría absoluta siendo el
tan solo infantil de primer año. No está nada mal, aunque con su nivel, sabemos
de sobra que en todas las que no ganó, pudo haberlo hecho. Un poco más de
templanza le llegará con la experiencia y madurez. Poco a poco, paso a paso,
pero por muy buen camino.
En
definitiva, un equipo del que hablar con orgullo, con la cabeza alta y
sonriente. Un verdadero honor que personas como vosotros elijan este club como
su club, y lo lleven tan alto. Seguid así, sois enormes.
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