Hay que empezar diciendo que este equipo se llama C
porque alguno lo tiene que ser y porque el elo medio que tenían era el menor,
pero por muy poco. Desde luego, era igual de grande y capaz que lo eran los
otros. De hecho, su clasificación final fue justo detrás del equipo B pero por
desempate. Aunque desde luego pudo ser mejor pero las numerosas incomparecencias
que tuvimos, causó que no se pudiese luchar por algo mayor. Sin duda algo a corregir
para el año que viene.
El equipo lo encabezaba nuestro luchador Rubén Pomares. Una lástima que por
motivos ajenos a su voluntad no pudiese acudir a todos los encuentros, pero hay
que destacar que siempre que pudo, no faltó. Muchas gracias por tu compromiso. Ha
demostrado ser un gran jugador de equipo, que lucha hasta el final, lo da todo
en cada partida y eso queda patente cuando solo dos personas le han conseguido
vencer. Un lujo tener un jugador así en el club.
Alex Pelegrín es otro de nuestros chicos con una agenda muy
apretada que aun así supo hacer un hueco para nosotros en varias rondas. Nos
encantaría poder contar más con él, pero de momento no sabemos dividirlo. De
todas formas es de agradecer que siga queriendo sacar un rato para nosotros
siempre que puede y que cumpla con sus compromisos. Solo 1 vez faltó a una
partida, y fue por una causa justificada.

Guzman Salazar fue una de nuestras bajas más sufridas. El equipo
estaba diseñado conforme a la disponibilidad y disposición de varios jugadores
que dijeron querer jugar numerosas partidas. Que una persona falte a su palabra
de ir a jugar y cause una baja tan notada como fue la suya la sufrimos mucho.
El compromiso es algo que valoramos mucho y aunque su rendimiento en las
partidas que disputó fue bueno, sus ausencias lo eclipsan.
Asier Crespo, aun teniendo el fin de semana lleno de actividades,
sacó tiempo para en varias ocasiones ir a jugar partidas que no le
correspondían y es algo que hay que alabar. Increíble esfuerzo el que hizo para
que el equipo no se quedase tirado. Además, sus resultados son muy buenos.

Por último, el equipo lo cerro una alta de última hora
que hicimos para poder sacar equipos en las últimas rondas. Sin miedo por estrenarse
en torneos federados directamente en nivel absoluto, Lorea Azkarate nos sirvió de gran ayuda. ¡Una pena no haberla
tenido desde el principio! Aquí comenzó un camino, le deseamos mucha suerte en
los próximos torneos que dispute.
Comentarios
Publicar un comentario